La gestión de alquileres en España es un tema que requiere una comprensión profunda tanto de los derechos como de las obligaciones que tienen los propietarios e inquilinos. Uno de los aspectos más importantes es la declaración de ingresos por alquiler, un requisito que no debe pasarse por alto, incluso en situaciones donde no se perciben los pagos. A continuación, exploraremos las implicaciones fiscales y legales para los arrendadores, así como las consecuencias de no cumplir con estas obligaciones.
Arrendadores con propiedades en España desde el extranjero
El escenario de un propietario que vive en el extranjero y alquila su vivienda en España es más común de lo que se piensa. Por ejemplo, un contribuyente que reside en Suiza puede arrendar su inmueble en territorio español y, debido a circunstancias imprevistas, como el impago de su inquilino, podría encontrarse en una situación complicada.
A pesar de no recibir las rentas, la legislación española exige que el propietario cumpla con la obligación de presentar las autoliquidaciones correspondientes al Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR). En un caso real, una arrendadora intentó solicitar la devolución de lo abonado, alegando que nunca recibió los pagos. Sin embargo, su solicitud fue denegada por la Oficina Nacional de Gestión Tributaria y confirmada por el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC), reafirmando que el impago no exonera a los propietarios de declarar las rentas exigibles.
Obligaciones fiscales por rentas de alquiler no cobradas
El TEAC ha subrayado que todos los ingresos derivados del alquiler de propiedades en España están sujetos a tributación, sin importar si se han cobrado o no. Esta normativa aplica a todos los propietarios, tanto residentes como no residentes.
La base legal para esta obligación se encuentra en el artículo 13.1.g) del Texto Refundido de la Ley del IRNR, que establece que los rendimientos generados por bienes inmuebles en territorio español son considerados rentas obtenidas en el país. Esto significa que la base imponible se determina en función del importe íntegro de los rendimientos, aplicando las normativas del IRPF.
Más allá de esto, el artículo 22 de la Ley 35/2006 establece que las rentas deben declararse por su importe exigible, independientemente de su cobro efectivo. Este enfoque resalta que el derecho a cobrar tiene más peso que el cobro en sí, lo que resulta crucial para la planificación fiscal.
Interpretaciones del Tribunal Supremo sobre el impago de rentas
El TEAC refuerza su postura al citar la Sentencia del Tribunal Supremo 1.467/2021, que establece que las cantidades que un arrendador puede reclamar tras una demanda de desahucio son consideradas rendimientos de capital inmobiliario. Esto implica que deben ser declaradas en el ejercicio en que se vuelven exigibles, afectando a todos los propietarios, incluidos los no residentes.
Diferencias en la tributación entre residentes y no residentes
La tributación de los alquileres presenta variaciones significativas entre residentes y no residentes. Las principales diferencias son:
- Residentes: tributan bajo el régimen del IRPF.
- No residentes: lo hacen a través del IRNR.
Además, es relevante señalar que los no residentes procedentes de países externos a la Unión Europea no pueden aplicar las mismas deducciones, lo que puede aumentar su carga tributaria. Esto significa que una cuidadosa planificación es esencial para optimizar la tributación.
Consecuencias de no declarar las rentas impagadas
No declarar las rentas de alquiler puede acarrear repercusiones severas. La Agencia Tributaria podría interpretar la falta de declaración como una omisión de ingresos, lo que puede resultar en una liquidación complementaria y la aplicación de recargos, intereses y sanciones.
Deducción de rentas no cobradas en el IRPF o IRNR
El artículo 23.1.a) de la LIRPF permite a los propietarios deducir los saldos de dudoso cobro, es decir, las rentas que se espera cobrar pero que tienen una alta probabilidad de no ser cobrada.
Esta deducción es aplicable para los residentes en España y, en el caso de no residentes, solo para aquellos que residan en la Unión Europea o en el Espacio Económico Europeo. Por otro lado, los no residentes de países como Suiza o Reino Unido no pueden beneficiarse de dicha deducción.
Se considera que existe un saldo de dudoso cobro cuando:
- El deudor ha entrado en concurso.
- Han transcurrido más de seis meses desde que se inició la gestión de cobro sin éxito.
Si en algún momento se logra cobrar el saldo, este ingreso deberá ser declarado en el ejercicio fiscal correspondiente al momento del cobro.
Declarar alquiler no cobrado: una obligación matizada
El mensaje del TEAC es inequívoco: todas las rentas de alquiler deben ser declaradas siempre que sean exigibles, independientemente de que se hayan cobrado o no. Sin embargo, las circunstancias pueden variar para diferentes arrendadores.
Los arrendadores que residen en España, así como aquellos que viven en la Unión Europea o en el Espacio Económico Europeo, pueden aplicar deducciones por saldos de dudoso cobro. Por el contrario, los propietarios de países externos deben tributar por el total de la renta, sin considerar si la han percibido o no. Esto resalta la importancia de entender las implicaciones fiscales de cada situación particular.
¿Cuándo es obligatorio declarar un alquiler?
La declaración de ingresos por alquiler es obligatoria en cualquier caso en que se produzca un contrato de arrendamiento. Esto incluye los alquileres a largo plazo y los temporales. La normativa fiscal establece que el arrendador debe presentar su declaración anualmente, reportando todos los ingresos generados, independientemente de su estado de cobro.
Además, es fundamental tener en cuenta que las obligaciones fiscales se extienden más allá de la simple declaración de ingresos. Los propietarios deben llevar un registro detallado de los contratos de arrendamiento y de cualquier gestión relacionada con el cobro de las rentas.
Consejos para cumplir con las obligaciones fiscales
Para asegurar el cumplimiento de las obligaciones fiscales relacionadas con el alquiler de propiedades, considera los siguientes consejos:
- Consulta a un abogado inmobiliario o asesor fiscal para adecuar tu situación a la normativa vigente.
- Mantén un registro detallado de todos los ingresos y gastos relacionados con el alquiler.
- Realiza las autoliquidaciones dentro de los plazos establecidos para evitar sanciones.
- Infórmate sobre las deducciones fiscales que puedas aplicar, especialmente si eres residente en la UE.
- Verifica periódicamente cualquier cambio en la legislación fiscal que pueda afectar tus obligaciones como arrendador.
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